Poemas y Pensamientos

 

A eso...

A eso de caer y volver a levantarte,
de fracasar y volver a comenzar,
de seguir un camino y tener que torcerlo,
de encontrar el dolor y tener que afrontarlo.
A eso no le llames adversidad, llámale sabiduría.

A eso de sentir la mano de Dios y saberte impotente,
de fijarte una meta y tener que seguir otra,
de huir de una prueba y tener que encararla,
de planear un vuelo y tener que recortarlo.,
de aspirar y no poder,
de querer y no saber,
de avanzar y no llegar.
A eso no le llames castigo, llámale enseñanza.

A eso de pasar juntos días radiantes,
días felices y días tristes,
días de soledad y días de compañía.
A eso no le llames rutina, llámale experiencia.

A eso de que tus ojos miren y tus oídos oigan,
tu cerebro funcione y tus manos trabajen,
tu alma irradie, tu sensibilidad sienta, y tu corazón ame.
A eso, no le llames poder humano, llámale milagro divino...

 

Algo

Los niños y los inmaduros sólo conocen "todo o nada"; el hombre adulto sabe que lo único real es siempre "algo".

Si cuidas una abeja, habrá más miel en el panal.
Si evitas una injusticia, habrá más justicia en el mundo.

Si cultivas un rosal, habrá más rosas en el jardín.
Si amas, Dios estará más presente en el mundo.

Si siembras un grano de trigo, habrá más pan sobre la tierra.
Si creces tú como persona, habrá más humanidad en el mundo.

Si enciendes una vela, habrá más luz en la noche.
Si vives en la verdad, habrá menos mentira en el mundo.

Si cuidas un nido de golondrinas, habrá más golondrinas en primavera.
Si vives en libertad, habrá más libertad en el mundo.

Si enciendes un fuego, habrá menos frío en el invierno.
Si irradias tu alegría, habrá menos tristezas en el mundo.

Si esperas cambiar tú cuando haya cambiado el mundo, morirás sin haber vivido;
si comienzas cambiando tú, ya estás cambiando el mundo...

 

Animales

Por alguna oculta razón atribuimos a los animales defectos que sólo tenemos los hombres.

No es falsa la serpiente cuando repta zigzagueando en su andar;
es falso el hombre que deja la rectitud y anda por caminos sinuosos.

No es sucio el cerdo que se revuelca en el barro;
es sucio el hombre que enloda su espíritu con conductas inmorales.

No es cruel la hiena que ataca a su presa para alimentarse;
es cruel el hombre que hiere y tortura a sus hermanos.

No es charlatán el loro que repite sonidos huecos;
es charlatán el hombre que habla sin tener nada que decir.

No es cobarde la gallina que huye del enemigo por instinto;
es cobarde el hombre que no afronta los riesgos de su situación.

No es astuto el zorro que se hace el dormido para atrapar a su presa;
es astuto el hombre que simula para engañar.

No es mentiroso el tero que grita lejos de su nido para defender su cría;
es mentiroso el hombre que oculta la verdad que debería mostrar.

Tal vez, no se hace malo el hombre cuando se parece a los animales,
y se hace malo el animal cuando se asemeja a los hombres...

 

Carpe diem (Aprovecha el día)

¡Carpe diem!

Aprovecha el día, no dejes que termine sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber alimentado tus sueños.

No te dejes vencer por el desaliento.

No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte, que es casi un deber.

No abandones tus ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.

No dejes de creer que las palabras y las poesías sí pueden cambiar al mundo.

Porque, pase lo que pase, nuestra esencia está intacta.

Somos seres humanos llenos de pasión.

La vida es desierto y es oasis; nos derriba, nos lastima, nos enseña, nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia.

Aunque el viento sopla en contra, la poderosa obra continúa. Tú puedes aportar una estrofa.

No dejes nunca de soñar, porque sólo en sueños puede ser libre el hombre.

No caigas en el peor de los errores, el silencio. La mayoría vive en un silencio espantoso.

No te resignes. Huye.

"¿Emito mi alarido por los techos de este mundo?" dice el poeta.

Valora la belleza de las cosas simples, se puede hacer poesía bella sobre las pequeñas cosas.

No traiciones tus creencias. Todos necesitamos aceptación, pero no podemos remar en contra de nosotros mismos. Eso transforma la vida en un infierno.

Disfruta el pánico que provoca tener la vida por delante. Vívela intensamente, sin mediocridades.

Piensa que en ti está el futuro, y encara la tarea con orgullo y sin miedo.

Aprende de quienes pueden enseñarte. Las experiencias de quienes nos precedieron, de nuestros ¿poetas muertos?, te ayudan a caminar por la vida.

La sociedad de hoy somos nosotros, los ¿poetas vivos? No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas.
 

 
Cree

Mira siempre de frente al horizonte
y si vuelves la vista a tus espaldas,
que sea para hundir el mal del hombre
que quebró tu cariño y tu esperanza.

Sigue siempre adelante,  que el camino
se abre más amplio cada vez que pasas.
La luz es para todos, y el destino
nos prueba a veces, y otras nos encauza.

No esperes vanas ilusiones muertas,
no creas más en lo que tú batallas,
que cuando tu morada esté desierta,
muy pocos buscarán recuperarla.

Pero cree en la vida porque es bella
y en la gente que de tí no se separa.
Cree en la flor, el niño, las estrellas
y cree en Dios porque jamás te falla.

Cuando callas...

Cuando callas, también hablas de ti mismo.

Cuando callas un secreto, conozco tu fidelidad de amigo.

Cuando callas tu propio dolor, conozco tu fortaleza.

Cuando callas ante el dolor ajeno, conozco tu impotencia y tu respeto.

Cuando callas ante la injusticia, conozco tu miedo y tu complicidad.

Cuando callas ante lo imposible, conozco tu madurez y tu dominio.

Cuando callas ante la estupidez ajena, conozco tu sabiduría.

Cuando callas ante los fuertes y poderosos, conozco tu temor y tu cobardía.

Cuando callas ante lo que ignoras, conozco tu prudencia.

Cuando callas tus propios méritos, conozco tu humildad y tu grandeza.

El silencio es el templo donde el sabio medita,
la cárcel de la que huye el necio
y el refugio donde se esconde el cobarde.

 

Cuando los niños aprenden
 
Cuando los niños aprenden que la felicidad no se encuentra en lo que una persona tiene, sino en lo que esa persona es.
Cuando aprenden que dar  y perdonar es más gratificante que quitar y vengarse.
Cuando aprenden que el sufrimiento no se mitiga con auto-compasión, sino que se supera con determinación interior y fuerza espiritual.
Cuando aprenden que no pueden controlar al mundo a su alrededor, pero que son los maestros de sus propias almas.
Cuando aprenden que las relaciones mejoran si valoran más la amistad que el ego, el compromiso que el orgullo, escuchar que aconsejar.
Cuando aprenden a no odiar a una persona cuya diferencia temen, sino a temer ese tipo de odio.
Cuando aprenden que hay placer en la fuerza de motivar a otros, no en la falsa fuerza de humillar.
Cuando aprenden que el elogio de otros es halagador pero sin sentido si no se conjuga con el respeto a si mismo.
Cuando aprenden que el valor de una vida se mide mejor no por los años dedicados a acumular posesiones sino por los momentos dedicados a dar de sí mismo, compartiendo sabiduría, inspirando esperanza, secando lágrimas y conmoviendo corazones.
Cuando aprenden que la belleza de una persona  no se ve con los ojos sino con el corazón; y que aunque el tiempo y las penurias pueden destruir nuestra coraza exterior, nos pueden mejorar el carácter y la perspectiva.
Cuando aprenden a abstenerse de juzgar, sabiendo que todas las personas están dotadas de cualidades y defectos, y que la aparición de unas u otros depende de la ayuda ofrecida o el daño infligido por otros.
Cuando aprenden que a todas las personas se les ha dado el don de tener un yo único, y que el propósito de la vida es compartir lo mejor de ese don con el mundo.
Cuando los niños aprenden estos ideales y cómo practicarlos en el arte del buen vivir, ya no son niños ... son una bendición para quienes los conozcan, y valiosos modelos para todo el mundo.

 

Decálogo de la familia

La familia se construye con:

AMOR.                                              Si los hijos se sienten amados, despejan su mente, se sienten tranquilos y se interesan
                                                                 por complacer a sus padres.

SABIDURIA.                                   Para educar a los hijos en la responsabilidad y en la libertad.

PACIENCIA.                                   Para enseñarles sin someterlos.

CONFIANZA.                                 Para transmitirles buenos sentimientos y conformar su personalidad.

FE.                                                    Para alentarlos en las dificultades.

VALOR.                                           Para aceeptar lo que ellos elijan.

DIALOGO.                                      Para compartir alegrías y tristezas.

EJEMPLO.                                      Porque los padres son modelos que los hijos imitan.

ORACION.                                      Dialogar con Dios, da sentido a la vida, aún en los fracasos.

PERSEVERANCIA.                      Para cumplir día a día con la difícil misión de ser padres.

 

¡Escucha Dios!

Yo nunca hablé contigo.
Hoy quiero saludarte: ¿Cómo estás?
¿Tú sabes?  Me decían que no existes,
y yo, tonto creí que era verdad.

Anoche vi tu cielo.
Me encontraba oculto en un hoyo de granada ...
¡Quién iría a creer que para verte,
bastaba con tenderse uno de espaldas!

No sé si aun querrás darme tu mano;
al menos, creo que me entiendes.

Es raro que no te haya encontrado antes,
sino en un infierno como éste.

Pues bien ... ya todo te lo he dicho.
Aunque la ofensiva pronto nos espera,
Dios, no tengo miedo desde que descubrí que estabas cerca.

¡La señal! ...

Tal vez llame a tu cielo.
Comprendo que no he sido amigo tuyo, pero ...

¿Me esperarás si hasta Ti llego?

¡Cómo! ... ¡Mira Dios! ... ¡Estoy llorando! ...
¡Tarde te descubrí! ... ¡Cuánto lo siento! ...

Dispensa ... Debo irme ...

¡Buena Suerte!

¡Qué raro, sin temor voy a la muerte! ..

                                                 (Carta escrita por un soldado  que murió en la guerra)

 

La queja de Jesús

Me llamas Maestro ... y no me preguntas.
Me llamas Luz ... y no me ves.
Me llamas Verdad ... y no me crees.
Me llamas Camino ... y no me sigues.
Dices que soy Divino ... y no me amas.
Dices que soy Generoso ... y no me pides.
Dices que soy Misericordioso ... y no confías en Mí.
Dices que soy Noble ... y no me sirves.
Dices que soy Omnipotente ... y no me honras.
Dices que soy Justo ... y no me temes.

Si todo te sale mal no me culpes ...

 

Le pedí a Dios

Le pedí a Dios estar en primera fila ...
Él me colocó en el el último lugar para que conociera la paciencia y la humildad.

Le pedí ser el centro del mundo ...
Él me enseñó que la vanidad me aparta del centro de cualquier cosa.

Fama y gloria ...
pero Él me concedió sencillez y comprensión para que mi ego no fuera a herir a los demás.

Le pedía a Dios un auto que viajara veloz ...
Él me concedió un paso firme por el sendero correcto para que no atropellara mis sentimientos.

Tener una mansión pero ...
Él me dio una pequeña casa llena de ternura y amor.

Le pedí poseer dinero para tener muchos amigos pero ...
Él me concedió algo mejor: me ofreció Su amistad no a cambio de mi dinero sino de mi sinceridad.

Pedí a Dios poseer mucha belleza y sin embargo ...
Él me dio sensibilidad y belleza espiritual para que no me sintiera más que los demás.

Le pedí a  Dios ser siempre feliz, pero ...
Él me hizo conocer la tristeza para que comprendiera que la vida no sólo esta compuesta de cosas bellas y para que tuviera compasión por el sufrimiento de los demás.

Un carácter fuerte pero ...
Él me concedió un corazón blando y un carácter pasivo para que pudiera amar y ayudar a los demás.

Le pedí tener el mundo a mis pies pero ...
Él me hizo comprender que es mejor tener amigos en el corazón.

Por todo eso Dios mío ... nunca me concedas todo lo que te pido ... concédeme lo que hasta hoy he tenido la dicha de poseer.

 

Lo demás, lo hará Dios

Tú no fuerzas una flor a que abra,
la flor la abre Dios,
tú la plantas, la riegas, la resguardas,
lo demás lo hace Dios.

Tú no obligas a un amigo a que te ame,
el amor lo da Dios,
tú le sirves, le ayudas, en ti la amistad arde,
lo demás lo hace Dios.

Tú no obligas a un alma a que crea,
la fe la da Dios,
tu obras, trabajas, conf'ías y esperas,
lo demás lo hace Dios.

Así que no trates de adelantarte a su plan de amor,
Trabaja, Ayuda, Vive para Amarle,
lo demás lo hará Dios

"Confia en El, que El hara".

  Lo  prefiero hoy y no mañana

1.Prefiero que compartas conmigo unos pocos  minutos  ahora que estoy vivo y no una noche entera cuando  yo  muera.
2.Prefiero que estreches suavemente mi mano ahora  que  estoy vivo, y no apoyes tu cuerpo sobre mi cuando  yo  muera.
3.Prefiero que hagas una sola llamada ahora que estoy vivo y no emprendas un inesperado viaje cuando  yo  muera.
4.Prefiero que me regales una sola flor ahora que estoy vivo y no me envíes un hermoso ramo cuando  yo  muera.
5.Prefiero que elevemos al cielo una oración ahora  que estoy vivo y no una misa cantada y celebrada cuando  yo  muera.
6.Prefiero que me digas unas palabras de aliento ahora que estoy vivo y no un desgarrador poema cuando  yo  muera.
7.Prefiero escuchar un solo acorde de guitarra  ahora  que estoy vivo, y no una conmovedora serenata cuando  yo  muera.
8.Prefiero me dediques una leve plegaria ahora  que estoy vivo y no un político epitafio sobre mi tumba  cuando  yo  muera.
9.Prefiero disfrutar de los mas mínimos detalles  ahora que estoy vivo y no de grandes manifestaciones  cuando  yo  muera.
10.Prefiero escucharte un poco nervioso(a)  diciendo  lo que sientes por mi ahora que estoy vivo y no un  gran lamento porque  no lo dijiste a tiempo, y ahora  estoy muerto.

Aprovechemos a nuestros seres queridos, ahora que  están entre nosotros..

 

No es lo mismo...

No es lo mismo ser bueno, que ser incapaz de ser malo.

No es lo mismo ser pacífico, que ser cobarde.

No es lo mismo ser casto, que ser impotente o reprimido.

No es lo mismo ser creyente, que "practicar" algunos ritos religiosos.

No es lo mismo ser patriota, que odiar a los extranjeros.

No es lo mismo ser humilde, que ser incapaz de valorarte a ti mismo.

No es lo mismo perdonar, que dejarte pisotear, incapaz de defenderte.

No es lo mismo ser generoso, que dar una limosna para sentirte bueno.

No es lo mismo ser adultamente libre, que ser adolescentemente rebelde.

No es lo mismo vivir con libertad tu sexualidad, que ser esclavo de tus "instintos".

No es lo mismo amar a tus padres, que necesitarlos cuando ya no los necesitas.

No es lo mismo estar al servicio del prójimo, que servirte del prójimo para parecer virtuoso.

No es lo mismo creer en Dios, que es la verdad, que sentirte dueño de la verdad y Dios para juzgar y condenar a los otros.


 

¿Qué es la amistad?

Es una puerta que se abre,
una mano extendida,
una sonrisa que te alienta,
una mirada que te comprende,
una lágrima que se une a tu dolor,
una palabra que te anima,
y una crítica que te mejora.

Es un abrazo de perdón,
un aplauso que te estimula,
un encuentro que te regocija,
un favor sin recompensa,
un dar sin exigir,
una entrega sin calcular,
y un esperar... sin cansancio.

 

Si nunca...

Si nunca rompes un racimo de uva en el lagar, nunca tendrás un vaso de vino sobre tu mesa.

Si nunca te arriesgas a perder, nunca te das la oportunidad de ganar.

Si nunca afrontas la pena de partir, nunca conocerás la alegría del regreso.

Si nunca sufres muriéndote en la siembra, nunca te gozarás renacido en la cosecha.

Si nunca te dueles bajo el peso de tu culpa, nunca saborearás el alivio del perdón.

Si nunca mueles los granos de tu trigo, nunca conocerás el sabor del pan.

Si nunca afrontas el miedo de dejar de ser como eres, nunca descubrirás la alegría de ser como puedes ser.

Si nunca estás dispuesto a dejar todo lo que tienes, nunca sentirás que lo tienes libremente.

Si nunca estás dispuesto a morir por una causa, nunca sabrás para qué vives.

Si nunca encaras tu pena y dejas de reír para llorar, nunca conocerás la dicha del que deja de llorar para reír.

Si nunca te arriesgas a cruzar el río, nunca sabrás lo que te aguarda en la otra orilla...

 

Sólo por hoy... (decálogo de la serenidad)

1. Sólo por hoy seré feliz, por eso haré verdad lo que alguien dijo: "La mayoría de la gente es tan feliz como desea serlo". La felicidad es algo de adentro de uno, no de afuera.

2. Sólo por hoy trataré de ver la vida por lo que es y no por lo que yo quisiera que fuera. Aceptaré mi familia, lo que hago y mi suerte como son, y procuraré armonizar con ello.

3. Sólo por hoy cuidaré de mí, ejercitaré mi cuerpo, lo atenderé y alimentaré. No abusaré de él, ni lo abandonaré.

4. Sólo por hoy trataré de ser más amplio de espíritu, aprenderé algo útil, no seré un holgazán mental. Haré que se me permita usar mi esfuerzo, concentración, meditación.

5. Sólo por hoy ejercitaré mi alma de tres modos: haré algún bien sin que lo descubran y haré dos cosas que no me agrade hacer.

6. Sólo por hoy seré agradable, tendré el mejor aspecto que pueda. Me mostraré cortés, seré generoso, no encontraré defectos en nada y no intentaré dirigir ni modificar la vida del prójimo.

7. Sólo por hoy trataré de vivir el día de hoy, sin querer solucionar todos los problemas de la vida.

8. Sólo por hoy tendré un plan. Anotaré por escrito todo lo que pienso hacer. Aunque después no lo pueda complir del todo, igual lo haré. Eliminaré dos vicios, la prisa y la indecisión, pero sólo por hoy.

9. Sólo por hoy me daré media hora de tranquilidad, para poder pensar acerca de mí. A veces pensaré en Dios, para descubrir cuál es el objetivo de mi vida.

10. Sólo por hoy no tendré miedo y especialmente no tendré miedo a ser feliz, a disfrutar de la vida, de amar y de creer que los que amo me aman. Sólo por hoy.

 

Todo depende de ti

El gran arte de la vida es hacer de la vida una obra de arte.

Aunque no escribas libros, eres el escritor de tu vida.

Aunque no seas Miguel Ángel, puedes hacer de tu vida una obra maestra.

Aunque no entiendas de cine, ni de cámaras, tu existencia puede transformarse en un film primoroso con Dios de codirector.

Aunque cantes desafinado, tu existencia puede ser una linda canción, que Roberto Carlos envidiaría.

Aunque no entiendas de música, tu vida puede ser una magnífica sinfonía que daría envidia a Beethoven.

Aunque no hayas estudiado en una escuela de comunicaciones, tu vida puede transformarse en un reportaje modelo.

Aunque no tengas gran cultura, puedes cultivar la sabiduría de la caridad.

Aunque tu trabajo sea humilde, puedes convertir tu día en oración.

Aunque tengas cuarenta, sesenta o setenta años, puedes ser joven de espíritu.

Aunque las arrugas ya marquen tu rostro, vale más tu belleza interior.

Aunque tus pies sangren en los tropiezos y piedras del camino, tu rostro puede sonreír.

Aunque tus manos conserven las cicatrices de los problemas y de las incomprensiones, tus labios pueden agradecer.

Aunque las lágrimas amargas recorran tu rostro, tienes un corazón para amar.

Aunque no seas un santo, ni un ángel, en el cielo tienes reservado un lugar.

Todo, todo... depende de ti.

 

 

 

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